MIND THE GAP: ASESORANDO JUGADORES DANESES

Rasmsus Haagensen se graduó en Ciencias sociales y en Ciencias del deporte mientras jugaba al balonmano a nivel profesional en Dinamarca. En el año 2007, estableció una unidad de desarrollo del jugador del sindicato danés de futbolistas, el Spillerforeningen.

 

 

Junto con sus colegas del sindicato, ha ayudado a cientos de jugadores a prepararse para la vida después del fútbol. Ha hablado con ‘Mind the Gap acerca de su trabajo.

¿A qué edad sueles presentarte a los jugadores?

Solemos presentarnos por primera vez a los jugadores del grupo de edad Sub-19. Por lo general, acaban de finalizar sus estudios de secundaria –lo cual en sí ya es una lucha– y quieren dedicar algunos años a establecerse en el fútbol. Es comprensible pero, a la vez, cuanto más tiempo dejas pasar, más difícil será empezar algo después. Cuando los jugadores van haciéndose más mayores, es más fácil convencerles de que deberían realizar algún curso. Se trata de establecer con ellos una confianza, para que puedan abrirse a nuestra ayuda y aceptar el apoyo que les ofrecemos. Tratamos de que descubran por sí mismos qué les gustaría hacer cuando terminen su carrera futbolística y cuáles son sus capacidades que les permitan hallar un camino viable. Es un proceso que puede llevar meses, e incluso años.

¿Es difícil convencer a los futbolistas para que estudien?

Tenemos que ser algo insistentes, pues para los jugadores es fácil aplazar las cosas. Tenemos que hallar esa motivación en ellos para que hagan algo. Si la hallamos, les tendemos la mano para guiarles en su camino y después lentamente les damos autonomía cuando ya están encauzados. Con mucha frecuencia, necesitamos uno o dos años de asesoramiento antes de que los jugadores lleguen a la conclusión de qué quieren hacer cuando terminen su carrera futbolística. Las primeras veces que hablamos con ellos, suelen tener dificultades para identificar ámbitos de interés más allá del fútbol.

¿Los jugadores pueden compaginar los estudios con su programa deportivo?

Cuando comenzamos en el año 2007, lo primero que hicimos fue hablar con todas las universidades de Dinamarca. En aquel entonces, algunas universidades tenían cursos diseñados para atletas, pero ahora son cada vez más más numerosas. Estos planes de estudios permiten a los atletas realizar cursos en línea, aplazar exámenes y prolongar cursos; por ejemplo, hemos aconsejado a un jugador juvenil de la Universidad de Aalborg que realice un programa de ingeniería en 10 años, en lugar de en 5. Estos cursos incluyen también a una persona de contacto para los atletas, cuyo trabajo es ayudarles con su programa. Está bien que los jugadores estudien con el resto de estudiantes –así descubren el mundo fuera del fútbol, lo que es importante para ellos– pero eso no siempre es posible debido a su programa de entrenamiento y partidos.

 

Imagen: Andreas Bjelland (izquierda) jugando para el Brentford en abril. Continuó su curso de gestión, presentándose a un examen vía Skype mientras jugaba en Inglaterra.

¿Qué ocurre si se transfiere a un jugador a un club en el extranjero?

Es posible seguir realizando algunos cursos en línea. Por ejemplo, Andreas Bjelland (jugador de la selección nacional, con el FC Copenhague) está estudiando un curso en línea de gestión, y ha podido continuarlo mientras juega en Londres para el Brentford FC. Incluso ha podido presentarse a un examen a través de Skype. No obstante, esa opción no es posible para los cursos más técnicos, como ingeniería y fisioterapia, para los cuales es necesario realizar prácticas presenciales.

¿A los clubes les importa que los jugadores estudien?

Hemos firmado un acuerdo con la liga danesa y con los clubes hace cuatro años, por el que visitamos regularmente a los clubes para hablar con los jugadores. Ese es un gran punto de partida. El conjunto de los clubes contribuye a financiar nuestro trabajo, con 1,8 millones de coronas danesas al año (unos 280.000 dólares). Siempre será un problema si los entrenadores se muestran contrarios a que los jugadores estudien, pero de manera gradual esa cultura está cambiando: existen modelos de conducta y la comprensión de que el estudio no tiene por qué interferir con el fútbol. Es muy importante que el club deje la impresión en los jugadores de que es correcto estudiar. Cuanto más alienten a los jugadores, mejor. Calculamos que alrededor del 25% de los futbolistas que juegan en Dinamarca actualmente siguen algún tipo de formación.

¿En qué tipo de cursos se interesan los futbolistas?

De todo tipo, desde cursos de ventas a gestión deportiva, enseñanza y asesoramiento personal. Les animamos a mirar más allá del fútbol, pero por supuesto algunos desean permanecer en el ámbito futbolístico. Hallar el curso educativo correcto es solo uno de los pilares en que nos centramos. Tenemos también una base de datos curricular, que enlaza los CV de los jugadores con las necesidades de los empleadores, y un ‘programa de transición’ que ayuda a los jugadores que están en el último año de su carrera a prepararse para la vida después del fútbol. Además, se invita a los futbolistas a un seminario anual donde obtienen ayuda individualizada para prepararse a la transición después del fútbol y donde tienen la oportunidad de hablar con un psicólogo y con antiguos jugadores que han dejado el fútbol. Esto les ayuda a comprender las emociones que atravesarán, así como a prepararles para los pasos siguientes.

Publicado: 13 Septiembre 2018